domingo, 22 de enero de 2012

"Empecemos con un para Siempre"

¿Conoces esa sensación? La de cuando parece que lo tengas todo solo con estar a su lado? Que miras la hora impaciente y piensas: está tardando… y justo oyes el timbre, y sales corriendo con el corazón en la boca a abrir. Y siempre preguntas eso de: ¿si? Que chorrada ¿verdad? Si sabes de sobra que es él.
Y esa sonrisa estúpida que se te queda siempre en la cara cuando lo ves… y cuando te da un beso, o te habla, o roza tu mano, que piensas que ojala se parara el tiempo. Y los días que no está, que parece que se te caen las horas encima, que no pasan, no acaban… el tiempo se queda estancado ahí. Y sin embargo cuando estás con él las horas pasan como minutos, es ya por la noche y no te das ni cuenta. Y piensas: ¿Por qué pasa tan rápido el tiempo cuando estamos juntos y cuando no está las horas se me hacen eternas? Fácil. Porque lo bueno pasa más deprisa, tanto que ni lo ves pasar. Y lo malo es más lento siempre. Y es curioso, parece que esté planeado a posta, como para fastidiarte, por decirlo de alguna manera. Pero en realidad lo malo te sirve para aprender que lo bueno se hace esperar. Y al final la recompensa de esperar es buena, muy buena. 
¿Conocéis esa sensación? Yo sí la conozco. Y os prometo que es la mejor que se pueda tener 


No hay comentarios:

Publicar un comentario